No encontré
el UX/UI.Lo reconocí.No encontré el UX/UI.
Lo reconocí.No encontré el UX/UI.
Lo reconocí.
Todo empezó por curiosidad.
Con apenas 16 años empecé a fijarme en las portadas de discos, los carteles y cualquier pieza gráfica que se cruzaba en mi camino. Sin darme cuenta, el diseño se convirtió en algo más que un interés. Por eso decidí estudiar un Ciclo Superior, donde adquirí una base técnica sólida y descubrí que mi hobby era, en realidad, mi profesión.

Aprendí a diseñar con criterio.
Buscaba entender el porqué de las cosas, así que continué con la carrera de Diseño Gráfico. Allí descubrí que detrás de cada color, tipografía y composición hay una intención. Dejé de diseñar solo para que algo se viera bien y empecé a construir con criterio.

No descubrí el UX/UI. Lo reconocí.
Fue durante mis prácticas como Junior Product Designer cuando conecté todos los puntos. Comprendí que llevaba años acercándome a una disciplina que unía lo que más curiosidad despertaba en mí: la tecnología y la forma en la que pensamos las personas. En ese instante me di cuenta de que el diseño de producto era mi lugar.
No encontré
el UX/UI.Lo reconocí.No encontré el UX/UI.
Lo reconocí.No encontré el UX/UI.
Lo reconocí.
Todo empezó por curiosidad.
Con apenas 16 años empecé a fijarme en las portadas de discos, los carteles y cualquier pieza gráfica que se cruzaba en mi camino. Sin darme cuenta, el diseño se convirtió en algo más que un interés. Por eso decidí estudiar un Ciclo Superior, donde adquirí una base técnica sólida y descubrí que mi hobby era, en realidad, mi profesión.

Aprendí a diseñar con criterio.
Buscaba entender el porqué de las cosas, así que continué con la carrera de Diseño Gráfico. Allí descubrí que detrás de cada color, tipografía y composición hay una intención. Dejé de diseñar solo para que algo se viera bien y empecé a construir con criterio.

No descubrí el UX/UI. Lo reconocí.
Fue durante mis prácticas como Junior Product Designer cuando conecté todos los puntos. Comprendí que llevaba años acercándome a una disciplina que unía lo que más curiosidad despertaba en mí: la tecnología y la forma en la que pensamos las personas. En ese instante me di cuenta de que el diseño de producto era mi lugar.





